La reciente entrevista publicada sobre JULIAN SOLER SA. en Expansión, el Diario de información económica líder en España, deja una idea clara: crecer de forma sostenida en un entorno global complejo exige combinar visión estratégica, capacidad de adaptación y una base sólida de valores.
Con más de 57 años de trayectoria, JULIAN SOLER ha consolidado un modelo empresarial singular: una empresa con aprovisionamiento 100% nacional y una comercialización mayoritariamente internacional, presente hoy en más de 60 países. Un recorrido que comenzó en 1968, cuando la familia SOLER decidió apostar por el mosto concentrado de uva como vía de futuro para la uva de su territorio, y que hoy continúa evolucionando desde unas instalaciones que combinan uva de La Manchuela con mostos de cooperativas y bodegas, principalmente de Castilla-La Mancha
Una hoja de ruta basada en cumplimiento y calidad
Uno de los mensajes centrales de la entrevista es la importancia de mantener una estrategia firme basada en dos pilares: cumplimiento y calidad. En palabras de Ramiro Martínez, CEO de JULIAN SOLER
“llevamos más de 57 años guiados por una estrategia bien definida en la que la calidad y el cumplimiento forman parte de nuestra hoja de ruta”.
Durante los últimos años, la compañía ha reforzado esta línea mediante la renovación de instalaciones, la inversión en capital humano y una clara apuesta por la diversificación de producto y de mercados. Esta combinación ha permitido consolidar su posición internacional como proveedor global de soluciones basadas en la uva y, al mismo tiempo, mejorar la estabilidad del negocio.
Desestacionalización, capacidad productiva y servicio todo el año
Otro de los puntos clave de la entrevista es cómo JULIAN SOLER SA. ha trabajado para reducir la dependencia estacional propia del sector. La colaboración con proveedores, la flexibilidad productiva y la conservación del producto final a temperatura controlada han permitido a la empresa avanzar hacia un modelo capaz de ofrecer todas sus calidades durante todo el año
Esta capacidad de suministro constante responde directamente a una necesidad del mercado B2B actual: contar con ingredientes fiables, seguros y disponibles más allá del calendario de vendimia. Para JULIAN SOLER, esta continuidad no es solo una ventaja operativa, sino una parte esencial de su propuesta de valor.
Tecnología, inteligencia artificial y foco en las personas
La entrevista también pone el foco en la transformación tecnológica de la compañía. La inteligencia artificial ya forma parte del presente de JULIAN SOLER, con el desarrollo de un LLM/Chatbot propio orientado a ofrecer soporte inmediato a los operarios en materia de prevención de riesgos laborales
Al mismo tiempo, la empresa trabaja en una evolución más amplia de sus herramientas digitales, con el objetivo de automatizar tareas repetitivas, registrar datos clave de calidad y facilitar la toma de decisiones. Todo ello sin perder de vista una convicción clara: la tecnología es útil cuando se integra con criterio, contexto y visión humana.
En esta línea, JULIAN SOLER ha constituido recientemente un Grupo Operativo con ITECAM para desarrollar durante los próximos tres años proyectos vinculados a automatización e inteligencia artificial aplicada a la industria agroalimentaria
Liderar el cambio siendo fieles a los valores
La entrevista concluye con una reflexión que resume bien la etapa actual de la empresa: el futuro exige cambio, pero no improvisación. Para JULIAN SOLER, adaptarse significa actuar con rapidez, reducir riesgos, mejorar continuamente y mantener siempre los valores que han sostenido la empresa desde sus orígenes
Esa combinación de estrategia, I+D, avance tecnológico y compromiso con las personas es la que permite a JULIAN SOLER seguir creciendo sin perder de vista de dónde viene. Y también la que orienta su próximo objetivo: seguir acompañando a sus clientes en sus nuevos desarrollos para continuar siendo un referente internacional en el sector del mosto concentrado.



