Hay decisiones empresariales que se entienden mejor con el paso del tiempo. En 1968, cuando JULIAN SOLER empezó a producir mosto concentrado en Villanueva de la Jara, apostar por una sola materia prima y pensar desde el principio en mercados internacionales no era precisamente el camino más evidente.
Más de medio siglo después, seguimos trabajando en torno a la misma idea: conocer la uva a fondo y encontrar nuevas formas de llevarla más lejos.
Hoy, desde La Manchuela conquense, transformamos uva española en soluciones para industrias de alimentación y bebidas de más de 60 países. Exportamos más del 90% de nuestra producción y trabajamos con clientes que, en algunos casos, forman parte de nuestra historia desde hace décadas.
Detrás de esas cifras hay algo más sencillo: especialización, adaptación y relaciones construidas a largo plazo.
Todo empezó con la uva
JULIAN SOLER lleva el nombre de su fundador, Julián Soler Marqués, que comenzó a fabricar mosto concentrado en 1968. La empresa arrancó con apenas ocho o diez personas y con una convicción muy clara: la uva tenía mucho más recorrido del que tradicionalmente se le atribuía.
Nunca hemos querido ser una empresa de muchas frutas ni convertirnos en una bodega. Nuestro mundo es la uva.
Esa especialización ha sido una de las claves de nuestro crecimiento. Cuanto más conocemos una materia prima, más capacidad tenemos para entender su comportamiento, seleccionar la calidad adecuada y adaptarla a las necesidades de cada aplicación.
En la actualidad, unas 120 familias, entre personal fijo y discontinuo, forman parte del proyecto en Villanueva de la Jara. La producción se sitúa en torno a 40.000 toneladas anuales de mosto concentrado, dentro de una capacidad industrial que alcanza las 80.000 toneladas al año.
Seguimos donde empezamos. Pero el destino de nuestra uva está, literalmente, repartido por el mundo.
La calidad empieza en el viñedo
Antes de hablar de evaporadores, laboratorio o logística, hay que hablar del campo.
Trabajamos exclusivamente con uva española y mantenemos una relación directa con agricultores y cooperativas. Actualmente colaboramos con más de 200 agricultores y 74 cooperativas y gestionamos cada campaña el equivalente a unos 200 millones de kilos de uva.
Para nosotros, la materia prima destinada a mosto no es una uva “de segunda”. Si queremos conseguir un ingrediente estable, homogéneo y capaz de responder a especificaciones distintas, el trabajo debe empezar en el viñedo.
Nuestro modelo combina la elaboración propia de mosto con el aprovisionamiento de materia prima proveniente de cooperativas locales. Así podemos trabajar con trazabilidad desde la uva y disponer de la flexibilidad necesaria para garantizar el suministro durante todo el año.
Después entra en juego el laboratorio. Analizamos y clasificamos la materia prima porque no todos los clientes buscan lo mismo.
Para I+D, eso puede traducirse en Brix, acidez, color, pH, comportamiento sensorial o estabilidad. Para Compras, Calidad o Regulatory, entran además la trazabilidad, la documentación, la consistencia entre lotes, el formato y la seguridad de suministro.
Son perspectivas diferentes sobre un mismo producto. Y tenemos que responder a las dos.
Innovar sin dejar de ser auténticos
Trabajar solo con uva no significa hacer siempre lo mismo.
A lo largo de los años hemos ampliado las posibilidades del producto hasta construir una gama capaz de responder a aplicaciones muy diversas: concentrados blancos y tintos, diferentes intensidades de color, concentrado rectificado, zumos NFC y calidades especiales como Organic, Baby Food o Virgin / SO₂ Free.
Contamos con un departamento propio de I+D+i que trabaja de cerca con los clientes. Muchas veces, innovar no consiste en inventar algo desde cero, sino en lograr que un ingrediente conocido funcione mejor en una nueva formulación o responda a una especificación más exigente.
El mosto y el zumo de uva concentrado han encontrado un espacio mucho más allá de sus usos tradicionales. Hoy pueden formar parte de zumos y refrescos, bebidas funcionales, alimentación infantil, mermeladas, confitería y productos ecológicos, entre otras aplicaciones.
Nuestra filosofía sigue siendo sencilla: 100% uva, 100% auténtico.
Una calidad de uva para cada necesidad
| Aplicación | Objetivo principal | Calidad que puede encajar |
|---|---|---|
| Baby food, purés y preparados de fruta | Control de especificación, dulzor y color | BIO/Baby Food concentrado blanco o tinto |
| Bebidas claras y RTD | Aportar sólidos con baja interferencia de color | Virgin / SO₂ Free blanco o BIO concentrado rectificado |
| Bebidas rojas y mezclas de fruta | Dulzor, cuerpo y aportación cromática | Virgin / SO₂ Free tinto o BIO/Baby Food tinto |
| Zumos con mayor expresión de fruta | Perfil más próximo al zumo directo | BIO NFC blanco o tinto |
La elección final no debería hacerse solo por el nombre de la calidad. El producto tiene que encajar en la matriz, el proceso, los objetivos sensoriales y los requisitos de QA y Regulatory.
Nacer en un pueblo no significa pensar en pequeño
La vocación internacional de JULIAN SOLER no apareció cuando la empresa alcanzó cierto tamaño. Estaba allí desde el principio.
Hoy exportamos más del 90% de lo que producimos a más de 60 países en los cinco continentes. Asia y Europa son dos de nuestros grandes ejes, con mercados como China, Taiwán, Japón, Corea, Alemania u Holanda, además de presencia en África, Oriente Medio y Estados Unidos.
Esa diversidad obliga a escuchar. No pide lo mismo un cliente japonés que un fabricante europeo o africano. Cambian las especificaciones, los formatos, los requisitos documentales, la logística y los usos finales.
Por eso, internacionalizar no ha consistido únicamente en vender más lejos. Ha significado aprender a adaptar el producto y el servicio sin perder una base común de calidad.
Producimos en campaña, pero nuestros clientes trabajan todo el año
La uva tiene su calendario. La industria alimentaria, no.
Disponemos de cuatro evaporadores y una capacidad productiva de hasta 80.000 toneladas anuales de mosto concentrado. A esa capacidad se suma el almacenamiento necesario para organizar el suministro durante los doce meses.
Para un cliente, la fiabilidad no se mide solo por cómo sale un lote. También se demuestra cuando puede recibir el producto acordado, con la calidad, cantidad, formato y calendario que necesita.
Por eso la logística forma parte de nuestra propuesta. Trabajamos con bidones de 220 litros, bidones asépticos, IBC de 1.000 litros, Goodpack, cisternas y flexitanks, en función del proyecto.
La compra de materia prima se concentra alrededor de la campaña, mientras ventas y cobros se distribuyen durante el año. A lo largo de nuestra trayectoria, el acompañamiento de entidades como Banco Santander ha contribuido a gestionar liquidez, riesgo de divisa, cobros internacionales e inversiones en tecnología.
La confianza también se mide en años
Hay un dato que cuenta nuestra historia mejor que muchas estadísticas de exportación: seguimos trabajando con el primer cliente inglés que consiguió nuestro fundador en 1969.
También mantenemos relaciones con clientes japoneses que se remontan a aquellos primeros años de apertura internacional.
En un negocio B2B, una relación comercial que dura décadas no se construye con una buena operación puntual. Requiere consistencia, capacidad de respuesta y confianza por ambas partes.
La misma idea se extiende a agricultores, cooperativas, proveedores y equipo.
Seguimos siendo una empresa familiar, pero también una compañía profesionalizada, con procesos, laboratorio, I+D, capacidad industrial y una red internacional muy diferente a aquella pequeña estructura de finales de los años sesenta.
Arraigo e internacionalización pueden crecer juntos
Estar presentes en más de 60 países no nos ha alejado de Villanueva de la Jara.
El territorio continúa siendo una parte esencial de nuestra identidad. Aquí están nuestra materia prima, buena parte de nuestros proveedores, nuestro equipo y una historia empresarial ligada a La Manchuela.
Ese compromiso también se expresa a través de Vidartis, nuestro proyecto de responsabilidad social, que utiliza el mosto como pigmento artístico y lo conecta con artistas, colegios, asociaciones e instituciones educativas.
Es otra manera de mirar la uva: la misma materia prima que viaja como ingrediente alimentario puede servir también para hablar de arte, educación, creatividad y territorio.
Algunas lecciones que hemos aprendido por el camino
Después de más de cinco décadas trabajando con mercados internacionales, hay errores que tenemos claros:
- Pensar que todos los mercados necesitan exactamente el mismo producto.
- Confundir especialización con inmovilismo: conocer bien una materia prima obliga a innovar.
- Mirar únicamente el precio y dejar fuera estabilidad, trazabilidad, documentación o continuidad de suministro.
- Entender la internacionalización como operaciones aisladas y no como relaciones que necesitan tiempo.
La experiencia nos ha enseñado que crecer no siempre significa hacer más cosas. A veces significa hacer mejor aquello que realmente sabes hacer.
De Villanueva de la Jara a más de 60 países
En 1968 empezamos a concentrar mosto. Hoy seguimos trabajando con uva, aunque la dimensión del proyecto y las posibilidades del producto sean muy diferentes.
Hay más tecnología, más conocimiento, más mercados y nuevas aplicaciones. Hay clientes en los cinco continentes. Y hay un equipo que continúa buscando cómo mejorar un producto tan sencillo de explicar como complejo de trabajar bien.
Nuestra historia puede resumirse en una idea: especializarnos para llegar más lejos sin perder el origen.
Seguimos partiendo de la uva española. Seguimos trabajando desde La Manchuela. Y seguimos creyendo que autenticidad y fiabilidad no son mensajes de marca, sino una forma concreta de hacer las cosas.
¿Trabajamos en tu próximo desarrollo?
Si estás valorando una solución de uva para una nueva formulación, puedes pedir una muestra y comprobar su comportamiento directamente en tu producto.
Si el proyecto ya está en fase de selección u homologación, puedes solicitar la ficha técnica o hablar con nuestro equipo de I+D y comercial para revisar la calidad, especificación y formato que mejor encajan con tu aplicación.
Fuentes externas
ABC Cómo llevar la uva española al mundo, serie Así empezó todo, 13 de agosto de 2026.