Vendimia 2026: cuando la uva se adelanta, la transparencia no puede llegar tarde

martes, 1 septiembre 2026 /

Artículo de opinión (Ramiro Martínez – CEO de JULIAN SOLER SA.) – 31/08/2026

“LA ECONOMÍA DE MERCADO FUNCIONA SI HAY COMPETENCIA Y TRANSPARENCIA”, INCLUIDA LA DE LA UVA Y SUS USOS

Esta frase, no por ser archiconocida en el mundo económico y empresarial, deja de tener suma importancia y vigencia hoy en día en todos los sectores no regulados de cualquier economía que se precie. De hecho, la rescato, y por eso la entrecomillo, de un encuentro empresarial organizado por el ICEX al que pude asistir el pasado mes de julio, y donde una de las grandes ‘banqueras’ de este país pronunció en primera persona, junto con su defensa del poder de los intangibles en las empresas, como la reputación y la marca, para ganar competitividad en los mercados internacionales.

Entre ellos, por supuesto, en el agroalimentario y, por ende, el de nuestra viticultura, de vital importancia en nuestra región castellano-manchega. O por lo menos así debería ser en mi opinión.

La COMPETENCIA nos hace mejores impulsando el análisis, la superación, la innovación… y la TRANSPARENCIA nos permite disponer del acceso a la información para la necesaria toma de decisiones, ya sean acertadas o no…pero permite tomarlas. Por supuesto, considerando que ninguna de ellas, ni competencia ni transparencia, es perfecta para que exista la realidad económica que domina prácticamente todos los sectores productivos que conocemos, y que a su vez permite que la dinámica del mercado funcione.

Centrémonos en este segundo concepto de transparencia y su ligazón con el acceso a la información en esta vendimia históricamente adelantada en España.

En efecto, nos encontramos en esta cosecha 2026 con una precocidad histórica en la vendimia europea en términos generales, liderada por España, Francia e Italia. Las temperaturas anormalmente altas en primavera, las ya tradicionales olas de calor de principios del verano y la falta de precipitaciones han acelerado la recolección en toda España hasta 2-3 semanas en algunas zonas, de media, podríamos decir que 10 días.

De la misma forma, la campaña en Italia ha arrancado con cerca de dos semanas de adelanto y las primeras uvas del tradicional best-selling a nivel mundial, el Champagne francés, se han empezado a vendimiar esta campaña a mediados de agosto, cuando tradicionalmente su vendimia se realizaba durante el mes de septiembre.

Hasta uno de los tradicionales compradores de nuestros vinos y mostos, como es Alemania, ha visto adelantada su vendimia como nunca antes.

Los principales productores europeos vuelven a tener en común la irreversible evolución climática que está adelantando sus vendimias y disminuyendo el rendimiento y volumen medio de las cosechas europeas de uva en los últimos años, pero también la desafortunada, en mi opinión, decisión nada habitual en esta campaña, desde las principales organizaciones sectoriales y voces oficiales autorizadas de cada uno de ellos, de aplazar sus tradicionales previsiones de vendimia, optando por el momento por esperar a presentar sus datos al final de la campaña.

Únicamente el Instituto da Vinha e do Vinho (IVV) de Portugal ha publicado una estimación oficial con respecto a la cosecha anterior (+12%, aunque seguirá por debajo de la media de las últimas 5 campañas) desmarcándose y manteniéndose al margen de la cruzada del silencio emprendida por los otros grandes países productores mencionados. ¿Les habrá inspirado a los portugueses su monumento del Cristo Rei en Almada (frente a Lisboa) y su simbolismo?

El hemisferio sur ya entregó sus datos de producción en su momento y se posicionó en precios y volúmenes a comercializar, facilitando claridad, transparencia y un escenario competitivo derivado de la situación de mercado y de la vitivinicultura mundial en general. No por ello estaban salvaguardando los intereses de todos los involucrados en la cadena. Muy al contrario, quizá estaban actuando para que los acontecimientos y la dinámica de mercado no les dejaran fuera de juego.

En Europa, en España, el argumento justificativo de la dilación en las estimaciones de cosecha podría ser entendible en un inicio, y en favor de la siempre incógnita de los rendimientos de los racimos hasta que son vendimiados, aunque esto no es nuevo, más bien siempre ha sido así, y con ello contamos, sobre todo en vendimias precoces, pero no es justificable bajo las leyes del mercado.

Esta decisión orquestada e inédita de prudencia informativa, respalda por la variabilidad climática, y que conforme avanza la vendimia tempranamente iniciada, en un contexto marcado por la caída del consumo, incremento de costes y dificultades varias en el comercio internacional de nuestros usos de la uvas (guerras, aranceles, etc…) es menos entendible si cabe, no hace sino propiciar las especulaciones innecesarias y retardar el deseable equilibrio entre oferta y demanda, o mejor dicho entre disponibilidad efectiva (existencias+producción) y necesidad real (según su uso) para afrontar una cosecha que se anticipa de transición hacia una nueva realidad de mercado… y que en el caso de Castilla La Mancha, con peso específico dentro la viticultura nacional, siempre tiene el reto añadido de la estabilidad en las industrias específicas de la región que van más allá del vino y que están relacionadas con el fruto de la vid (como mostos concentrados, zumos directos, alcoholes, aguardientes vínicos y vinagres), así como seguir cultivando su credibilidad como suministrador global del mercado.

Un mercado del que no tengamos dudas de que finalmente encontrará su camino, como siempre lo ha hecho, para el deseable equilibrio de producciones y rentabilidades entre viticultor, industrial, cliente y capacidad adquisitiva/hábitos del consumidor final en los diferentes productos que incorporan la uva. Pero ese camino no se construye sólo, más bien hay que ayudarle, con decisiones y no empeñándonos en no cambiar nada…mantenerlo todo es la forma más elegante de no ir a ningún sitio.

La nueva realidad de las vendimias europeas, donde el menor rendimiento derivado de las olas de calor y la premura en la maduración de las uvas nos enfrenta también a otros retos más allá de la propia disminución del tamaño medio de las cosechas, como son la maduración simultánea de diferentes variedades que antaño diferenciaban su recepción en bodega, con el consiguiente reto de plazos operativos más ajustados y la crítica necesidad de controlar de cerca el equilibrio azúcar (brix) / acidez en estas entradas más aceleradas, no puede establecerse al margen de la realidad del mercado.

En ausencia de datos oficiales, según he mencionado antes, que siempre nos gusta compartir de manera transparente con nuestros proveedores y clientes para su toma de decisiones, y tras intercambiar opiniones con los principales operadores del mercado con los que tenemos contacto desde JULIAN SOLER, y aun a riesgo de hacer válida la expresión de que

“Sólo yerra quien anticipa.”

Hasta el momento, podríamos decir que ha sido un año tranquilo desde el punto de vista de plagas y enfermedades fúngicas, derivando en una entrada de uva que se está produciendo en óptimas condiciones de calidad y buen estado sanitario del fruto.

Si bien, la cosecha 2026 de uva en España volverá a estar por debajo del promedio histórico, con un probable menor rendimiento por planta atendiendo a su histórica precocidad, pero de igual forma no ajena a la situación de un mercado con poco dinamismo comprador derivado de los altos precios de las últimas campañas y los altos niveles de inventario en manos de compradores y comercializadores, la misma se presupone suficiente en disponibilidad para abastecer los diferentes usos de la uva (vinos, mostos concentrados, zumos, alcoholes, aguardientes vínicos y vinagres) en una campaña donde la deseable diversificación de calidades, volúmenes y precios se anticipa de vital importancia para permitir que el mercado funcione y se empiecen a celebrar los siempre importantes primeros contratos de campaña.

Contratos en condiciones adecuadas que permitan ir dando salida con prudencia, y según su uso final, al mismo tiempo tanto a las existencias acumuladas, en origen y destino, como a los primeros volúmenes de producto de la nueva cosecha.

En expresión que ya escuché allá por el año 2003 en la antigua DF, aplaudamos como dicen en Méjico, entrecomillo al igual que en el titular del artículo por haber sido escuchada recientemente en palabras de la misma banquera, “como foca con las manos y con los pies” la mejor manera de celebrar y agradecer a aquellos que facilitan a los operadores del mercado la información y transparencia que a su vez nos permite a todos (agricultores, industriales, clientes) la toma de decisiones y entender que la competitividad no sólo se defiende desde el precio, coste…sino también desde la planificación de mercado (que necesita de acceso a la información) , así como desde la calidad e innovación que venimos trabajando en empresas del sector como JULIAN SOLER, y poder así seguir suministrando volúmenes en cantidad suficiente y calidad confiable para que la uva tenga múltiples usos y vidas en manos de los consumidores.

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